Mi vecino (junto al cual tenemos la plaza de garaje) nos acusó de darle a su coche con la puerta del nuestro cada vez que abrimos la puerta. Nosotros le aseguramos que no eramos nosotros y que teníamos mucho cuidado y que apartir de ese momento tendríamos doble cuidado.
Un día bajé al garaje para buscar una cosa en el coche y me encontré con este panorama:

Mi vecino había plantado una valla entre las dos plazas.

y esto es lo que podía abrir la puerta del copiloto, escasos 10 centímetros.
Nosotros aparcamos el coche de culo para poder salir directamente (tenemos la puerta del garaje justo enfrente de la plaza) y junto a la puerta del conductor tenemos una columna, intentamos pegar el coche lo máximo a la columna para poder abrir la puerta del copiloto y salir por ella sin darle al coche del vecino.
Además si aparcamos de frente no podríamos sacar a nuestro hijo del coche.
Al final hablando con mi vecino, entró en razón, le propuse que en vez de una valla, pusiera un palo forrado y me ofrecí a ayudarle a situarlo donde menos estorbará, y le juré y perjuré que nosotros no habíamos dañado su coche. Finalmente la cosa ha quedado en que no ha puesto ni valla ni palo.